
Pero también no quiero dejar de decir y espero no cansarme de repetir y repetir tantas veces como sea necesario que, la garantía de seguir vivos en nuestra planeta, tanto de la vida animal como la vegetal, de las aves, los peces, y de los propios seres humanos depende de la preservación de nuestros recursos naturales, de la preservación de la biodiversidad del planeta. Por eso, lanzo un grito de alarma a todas aquellas personas e instituciones, compañías e incluso a los funcionarios públicos de las diferentes naciones ricas e industriales del mundo de que de continuar con la contaminación de rios, bosques, mares, atmósfera, nuestros días de vida en éste planeta estarán contados. Los que dirigen nuestras naciones tienen la responsabilidad legal y ejecutiva de velar por la defensa de los recursos naturales, pero no es una labor de ellos solamente sino de todos nosotros como habitantes del planeta. Todos debemos contribuir desde nuestros hogares, primero haciendo conciencia en nuestros hijos de la deposición de la basura, del uso controlado del agua potable, entre otras cosas más, para así tener luego un adulto más conciente, responsable y defensor de su medio ambiente.
Necesitamos más campañas de concienciación de la ciudadanía acerca de todas estas cosas; necesitamos que la ética, moralidad y espiritualidad sean los directores de nuestra vida porque de lo contrario, la vida como la conocemos actualmente desaparecerá de la faz de la tierra.